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lunes, 19 de mayo de 2008

Paseo Alicante durante la Guerra Civil


Visitando lugares que marcaron la memoria del Alicante en guerra. Con la colaboración del grupo Scout "Resurrección" ( Babel y Scouts de España)
Coordinador: Miguel Angel Pérez Oca

Literatura Express




Organizada por ACció Cultural del Pais Valenciá y el Consell de la Joventut
d ´Alacant






Conversación con el ciudadano López.

La mesa camilla tembló de nuevo. La médium, con los ojos en blanco, comenzó a canturrear “Granada” con voz ronca y desafinada.
-¿Carusso…? – me pregunté, reconociendo el estilo inconfundible de nuestro cantante autóctono, de nuestro entrañable showman callejero.
-Quita, quita, que es para mí – reconocí la voz de Adrián, que actuaba como quien coge un teléfono.
-Dígame, sí, dígame…
-¿Adrián, eres tú? – le dije, y sólo me faltaba ponerme el puño cerrado junto a la oreja derecha para simular una conferencia con el País de Nunca Jamás.
-Sí… soy yo – me contestó la voz con un deje de fastidio - ¿Qué pasa?
-Soy Miguel…
-¿Miguel?
-Sí, Miguel Ángel Pérez Oca.
-¡Coño, Miguelito! ¿De dónde me llamas, de este barrio o del de los vivos?
-Pues, del de los vivos… Es que te he puesto una conferencia a través de una médium… ¿sabes? Manolo Alcaraz nos ha pedido que hablemos contigo. Es que te vamos a hacer un homenaje y vamos a dar todos los años un premio con tu nombre a alguien que le dé la coña a los prebostes locales…Este año se lo daremos a Ángeles Cáceres.
Una risa cascada, como la voz del Carusso, resonó en el auricular, es decir en la garganta de la médium.
-Ja, ja, qué cabrones. ¿Y para qué quiero yo un homenaje? Iros a hacer puñetas y decidle a Ángeles que en lugar de un trofeo le vais a dar una bolsa de pienso para que se la eche a mi gato. Ya sabes, pienso para gatos diabéticos, ¿eh?
-Es que Terratrèmol…
-Calla, calla, no me nombres a ese traidor, especulador de terrenos. Lo que tenéis que hacer es cargaros a ese detective de pega… Que se saque una foto en pelotas con una banda de “bellea del foc”, para un calendario, y todos vosotros también, bandarras, que eso ahora está de moda.
-Pero… - dije para cambiar de conversación – Pero, tú, desde ahí, ¿cómo ves Alicante?
-Pues lo veo… desde arriba. No te jode.
Después se calló un rato, como para pensar lo que me iba a decir.
-Desde aquí se ve Alicante, no sólo en el presente, sino también en el futuro, ¿sabes? Y no veas qué panorama, macho. Ahora, Alicante está hecho una mierda, pero dentro de poco tiempo la cosa será peor.
-¿Peor aún…?
-Sí, sí, Miguelito, pero aún. Mira, estoy viendo a nuestro querido y orondo alcalde con una lira en la mano, subido al macho del castillo y cantando “Prietas las filas” mientras unos tíos le hacen un lifting a la Cara del Moro, que como se les vaya la mano con el Botox se va a parecer al Berlusconi. Y encima, le van a poner de sombrero una torre de acero con unos cables que llegan hasta el puerto, para subir en funicular. Y el caso es que los ascensores siguen averiados. Por detrás, al pobre castillo le darán caña con un tren de cremallera. Y todo eso para nada, porque al castillo sólo suben cuatro gatos, como siempre. Y desde arriba del macho se ven como dos torres de Babel junto al campo del Rico Pérez, y otras dos por la Florida, que no he visto cosa más fea. Ah, y el Plan de Ordenación Urbana sin salir y el monstruo del Plan Rabasa creando problemas de todas clases. Y el memorial del Campo de los Almendros sin poner, que ya van cincuenta arbolitos que planta Ernest Blasco y que se los arrancan los neo nazis. Todas las calles en obras, agujereadas con parkings que después se quedarán vacíos… las hogueras echando humo de plástico cancerígeno en la noche de San Juan… El puerto, bueno, el puerto da risa, lleno de silos de no sé qué… En fin que Alicante se va a la porra, y el gordo, ahí arriba, cantando “Prietas las filas” como un nuevo Nerón…
-Ag, “Prietas la Filas”, qué asco, prefiero oír al Carusso – dije sin calcular los posibles efectos de mis palabras.
-Pues te lo paso – me contestó Adrián antes de que pudiera seguir preguntándole.
Y de la voz de la médium volvieron a surgir las desentonadas y entrañables estrofas de “Granada”.
-Hasta la vista, Adrián, no te olvidaremos nunca…

Miguel Ángel Pérez Oca.

Carta de los Scouts colaboradores de la PIC




SCOUTS VALENCIANS
GRUPO SCOUT RESURRECCIÓN-433
Exploradores Costablanca Parroquia La Resurrección
Pl. Farmacéutico L. Gisbert, 2
03008 ALICANTE
www.scoutsresu.com


El Grupo Scout Resurrección-433, del barrio de Babel, de la Asociación aconfesional Scouts de España, quiere agradecer a la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas la posibilidad de que los scouts participasen en su completo programa en la Quincena de la Ciudad de mayo de 2008.


Del mismo modo queremos transmitir nuestra satisfacción por haber podido colaborar en el desarrollo de los diferentes paseos históricos a lo largo de la ciudad de Alicante y el castillo de Santa Bárbara, junto a Miguel Ángel Pérez Oca.


Consideramos que la educación cívica y social de nuestros jóvenes, semillas del futuro, es una obligación para cualquier sociedad que aspire a desarrollarse en sus valores de democracia, debate y crítica constructiva.


En nombre de los que formamos este grupo, y como decimos los Scouts, un fuerte apretón de zurda.



Equipo de Scouters y Comité de Padres y Madres


Alicante, 21 de mayo de 2008

domingo, 18 de mayo de 2008

La Cena de la PIC: Premio Adrián López

PRIMERA EPÍSTOLA DE ADRIÁN LÓPEZ A LOS ALICANTINICENSES

Queridos amigos y amigas:
Como bien sabéis, uno de mis mayores timbres de orgullo es el de haber pertenecido al Cuerpo de Telégrafos, que tantos y tan gloriosos servicios ha prestado a nuestra patria. Comprenderéis, pues, que siempre me haya sentido molesto cuando se ha dicho que pertenecía al Cuerpo de Correos, esos anticuados, mucho más próximos a las palomas mensajeras que a la revolución científico-técnica. Sin embargo me permitiréis que ahora os dirija, sencillamente, una carta. Y es que reconozco que, si bien un telegrama, con su bonito color azul, hubiera dado realce a esta tontería de acto que os habéis empeñado en montar, literariamente pierde mucho todo argumento si tras cada frase hay que decir stop, que es cosa que queda bien para referirse al Plan Rabassa, pero que da lentitud a otros discursos.
También, pensaréis, podría haber mandado un mail. No es tan sencillo, que por aquí eso de las nuevas tecnologías no está bien visto. Tenéis que comprenderlo: Dios está muy mayor y no quiere ni oír hablar de estas innovaciones; que para correos ultrarápidos ya tiene a los arcángeles, y en vez de google dispone de su famosa Omnisciencia, que le es de gran ayuda. Sin olvidar que le tiene mucho apego a lo del Ojo inscrito en un Triángulo y, por lo tanto, antecedente directo de las webcam. Y para impresoras nada mejor que la de la Santa Mujer Verónica, a la que tanto queremos. Total, que, como Él dice: eso de los ordenadores es cosa del Demonio, por lo que no puedo consultar ninguna web, o sea, que estoy deswebado, con v doble, como Etelvina, pero a lo bruto.
Bueno, a lo que vamos. Estoy en el purgatorio. Al principio me mandaron al cielo. Yo protesté. Pero no hubo manera. Me dijeron que por culpa de esa manía del Creador de no incorporar I+D y la cosa de la globalización, pues hay un colapso en la administración de Justicia de aquí, que hasta San Pedro se puso en huelga. Total, que decidieron dar una amnistía y hacer obras en la eternidad, como las del Palas, para ampliar las Puertas celestiales, entre otras cosas porque había quejas de las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación con lo de la dificultad de pasar un yate por el ojo de una aguja y eso. En fin, entre unas cosas y otras me pusieron la coronita y las alas y, hala, adentro.
Pero según que pasé, leí en un cartel que la contrata se la habían adjudicado a “Ortiz e Hijos y Espíritu Santo”. Se me escapó un “¡Hostias!”. Fui por ello gravemente reconvenido por San Mamés, que me sacó una tarjeta amarilla. Así que, preocupado y meditabundo, paré al primero que vi y le dije:
-Por favor, ¿puede decirme dónde está el estanco más próximo?, que es que en el kit de santo varón no venía tabaco.
Y me gané, en el acto, otra bronca, que resulta que en la Gloria no se fuma. Así que no pude por menos que exclamar:
-¡Vaya mierda de Gloria!
Se me arremolinaron entorno los profetas y las vírgenes, los confesores y los mártires y, a coro, me cantaron las cuarenta, advirtiéndome de que, de seguir así, me iba a ver privado de la Presencia de Dios. Aquello, qué queréis que os diga, me preocupó. No había yo advertido que estaba en la Presencia del Altísimo y empecé a preguntarme si mi esencia no estaba suficientemente limpia. Duda apropiada por demás, ya que, en las Puertas, un serafín me había hecho fregar con agua bendita las suelas de los zapatos, pues en ellas transportaba una plasta canina; mientras, iracundo y amenazándome con espada de fuego, proclamaba:
-¡A saber de qué ciudad vendrá este!
Así que paré a otro angélico ciudadano, que resultó ser Santo Tomás de Aquino, y le pregunté:
-Buen alma: ¿estoy gozando ya de la Presencia de Dios?
Nunca lo hubiera hecho. Me metió una Suma Teológica equivalente a 23 siglos, que es que en el Más Acá –o sea, en vuestro Más Allá-, la cosa del tiempo va muy trastocada y no hay manera de aclararse, que hace poco una delegación le pidió a la Santísima Trinidad que cambiara el sistema para poder tener memoria, y Ella le espetó:
-¡Por el forro: o me traéis mil millones de firmas o no hay tu tía, majaderos!
Y es que Dios, si se pone, tiene muy mala leche, las cosas como son.
A lo que iba, que me distraigo: el teólogo vino a decirme que siempre estaba en la Presencia Divina, pero que yo no lo vería a Él como Él me veía a mí si yo no hacía un esfuerzo de Fortaleza, Templanza y Voluntad invocando al conjunto de Virtudes Teologales y Cardinales…. Tras lo que pasó, durante 1600 años, a explicarme cómo se hacía eso. Ché, resumiendo: que uno ha de dejar la mente en blanco mientras bisbisea un mantra, una frase llena de connotaciones espirituales, que le aleje d elas cosas del mundo carnal, para ser absorbido por el Hálito eternal, y entonces se Le ve. Eso hice, que no creáis que fue cosa fácil sin un cigarrito; pero cuando había repetido “Per a Sant Joan bacores, Per a Sant Joan bacores, Per a Sant Joan bacores”, medio millón de veces, apareció.
Descendió de la famosa Nave de la Iglesia con la que acababa de ganar una cosa que se dice Ocean Volvo Racista y era una Presencia grande, muy grande, inmensa. (Acababa de descubrir que Dios era obeso). Llevaba un traje tieso, azul naturalmente marino, con una camisa rosa y una corbata púrpura asfixiándole su rotundo cuello, embutido en solapas rigidísimas; y un pañuelo de seda, a juego, le asomaba por el bolsillo de la chaqueta. Tenía el pelo corto y entrecano. Sudaba. De los bolsillos le salían ladrillos. Con voz pastosa me dijo:
-Bienvenido a la Ciudad de la Luz. Tenga usted cuidado: los negros, los moros y otros pobres son sumamente peligrosos. Si ha pensado en invertir le recomiendo que lo haga en aparcamientos subterráneos. Y haga como yo y no se meta en política. Me voy corriendo: siempre tengo que estar preparando mi Juicio Final. Agua para todos.
Dicho esto se me difuminó. Más tarde, Santa Teresa, que es santa a la que tengo mucho aprecio porque tuvo que escribir con los brazos incorruptos, me explicó que, más que difuminárseme Dios, unos querubines me habían dado de mamporros ante la sarta de maldiciones con que pagué al Señor Su magnificencia. Él, en Primera Persona, no se había enterado, porque se había ido de cuchipanda con Yavé, Zeus y Alá a un sitio de la contornada que se dice, apropiadamente, el “D’Angelo”, a ver si corrompían con unas dádivas a Buda y Confucio, que se la cogen con papel de biblia a la hora de repartirse los dineros de las indulgencias y las limosnas. Pero la Paloma de los Huevos, o sea, Él en Tercera Persona, dio las órdenes pertinentes y me pusieron a caer de un burro, que es lo que acostumbran a hacer con los descreídos desde que les fue bien con San Pablo. Así que me di un leñazo que me llevó de nuevo a blasfemar. Me quede como si se me hubiera roto mi alma de cántaro, así que me dirigí a los Santuarios de Primeros Auxilios, mas, habiéndose pasado Fátima y Lourdes a la privada, me pusieron en lista de espera unos siete millones de años. Y fue ahí, en la sala de espera, donde Santa Teresa, que había ido a lo de sus brazos, me entretuvo con la historia que os relato y unas deliciosas yemas de Ávila.
En eso salieron los Santos Cosme y Damián, a los que pregunté que qué pasaba con lo mío; me dijeron, a dúo:
-Si no te gusta hazle una perdida a Zaplana.
Y se descojonaron. No entiendo muy bien de qué, aunque va a ser que algunas cosas me han pasado desapercibidas.
En fin, que cuando me arreglaron me fui a dar una vuelta y me encontré súbito a Juan Pablo II y a San Josémaría y a Pinochet haciéndoles burla a los de la Teología de la Liberación; al Buen Ladrón camino de Rabassa a por unas mercedes; a San Juan de fiesta, que se le había subido la mistela a la cabeza; y a Santa Bárbara con un teleférico en un ojo. Me dije: “Son como niños”. Mas, como buen patriota, pregunté por San Nicolás, para presentarle mis respetos, pero el alado ujier me comunicó:
-Se ha ido de putas.
Y me explicó que, siendo como es San Nicolás, además de patrono de Alicante, patrono de las mujeres en peligro de descarriarse, andaba siempre por ahí a ver si evitaba más pecados.
-¿Y cómo le va? -pregunté.
Y me respondió:
-Pues mire usted: si como Patrono de Alicante ya ve lo que ha conseguido, no quiero ni contarle cómo funciona el puterío.
Así que me fui en busca de la Virgen del Remedio, la Patrona alicantina. No estaba: se había ido con Santa Pola de visita a la Virgen de la Asunción, a no sé qué de un Triángulo, me dijeron. Pero al rato apareció con el bastón de mando de Alcaldesa Perpetua, que qué sobresalto de idea.
-Ay, hijo -me espetó-, menuda tropa: he intentado vender el bastón creyendo que era de caoba y piedras buenas y me ha dicho Tomás Valcárcel que es de cartón-piedra.
-Bien puede ser, Madre -traté de consolarla.
-Y dime, en conversación mística: ¿cómo va mi amada ciudad?
Yo, que siempre he sido muy bien mandado, empecé a hablar.
Y luego me desperté aquí, en el Purgatorio, sin alas, sin corona y sin tabaco. Y en vez de túnica, con zaragüells, que es lo que peor llevo. Al parecer había escandalizado a la Patrona.

Ya sé que la progresía se ha empeñado en decir que el Purgatorio no existe, malinterpretando, como siempre, las fuentes teológicas. Y creyendo a un Papa, que es lo que siempre le pasa a la progresía, que confía mucho más en la derecha que en sus propias fuerzas. Pues sí: existimos, existimos más, por ejemplo, que Alicante, con lo que no quiero yo decir que Alicante sea una forma de Purgatorio, válgame el cielo.
La verdad es que aquí no se está mal. Es un poco más incómodo porque vivimos en pisos y no en urbanizaciones. Cierto es que hay gatos y una réplica del Monumento al Soldado de Reemplazo. También hace más calor, pero me han dicho que no es nada personal, sino cosa del cambio climático. Tampoco hay campos de golf, pero, a cambio, la gente es mucho más sensata. Yo he hecho pandilla con José María Py, el Negre Lloma, Gastón Castelló y Caruso. Les he enseñado el Himno de Terratrèmol y, como ya se sabían el de les Fogueres, animamos todos los festejos populares, siempre que nos inviten a una miqueta d’herbero y a unas palomas para brindar en honor de la Tercera Persona. También hay turistas, pues, últimamente, en el cielo se han empeñado en diversificar la oferta de ocio y nos traen, a que se apiaden de nosotros, a gentes pálidas, que visten sin rubor ni decencia, y cenan paellas recalentadas. Pero, insisto, aquí estoy mucho mejor que en las alturas, sobre todo desde que he conocido a Góngora y a Debussy.
Ahora bien, dicho lo dicho, he de reconocer que, de vez en cuando, ya lo habréis notado, siento algo de nostalgia por las cosas de Alicante. Lo he consultado a un psicólogo, porque aquí hay muchos psicólogos purgando sus manías. Me han dicho que es normal, que si quiero puedo bajar, pero que es peligroso, porque, en sentido técnico, sería un fantasma, y me podrían confundir con muchos pobladores de esa, vuestra venturosa tierra, y entonces padecería en mi mismidad espiritual y se me avivaría el complejo de Edipo, algo muy nocivo para los que, como yo, somos hijos únicos y huérfanos. Si además tenemos en cuenta que, dadas las circunstancias, dicho complejo me llevaría a desear matar a Dios para pasar a rondar a María Santísima, el asunto es mucho más complejo todavía; o sea, que tendría un complejo de complejo muy pernicioso.
Así que me he suscrito a varios periódicos locales, que, otra cosa no, pero tiempo tengo, con lo que puedo leer las columnas de opinión tranquilamente. El otro lustro, sin ir más lejos, estuve 400 años leyendo una cosita de Enrique Cerdán Tato en El País. También le he cogido afición a las tertulias de Manuel Avilés y Pedro Luis Nuño de la Rosa y Amores en la SER: lo malo es que me han dicho que esto me computa, penitencialmente hablando, y a ver si me van a reducir demasiado la punición.
Pero lo más importante es que con estas cosas me he enterado de asuntos deslumbrantes. No deja de ser el menor de ellos el hecho probado de que Mariano Sánchez trabaja en la Ciudad de la Luz, en la de ahí abajo, digo, que no en la del Alcalde, digo en la de Dios. Y también que a la Cara del Moro le estén practicando una cirugía facial, que cuando empezamos con esto del Terratrèmol conjeturamos cosas tales, y nos reímos la mar, porque nos creímos insuperables a la hora de imaginar.
Por lo demás creo que Blas Bernal hace deporte y que, sorprendentemente, el Hércules sigue en Segunda, que no ha descendido más, si es que se puede descender más, el Hércules, digo, no Blas, que eso ya lo sé. Creo, dicho sea de paso, que el PSPV anda de crisis interna, lo que me lleva a hondas reflexiones, porque como aquí el tiempo es tan raro, he viajado al origen de esa crisis, hace muchos años, y he podido comprobar que allí estaban los mismos que ahora, más o menos, lo que, francamente, es alentador, porque han devenido en intemporales y alegóricos, algo que en esta parte se valora infinitamente. Y me ha emocionado especialmente lo de Roque Moreno, que tú eres Roque y sobre esa piedra edificaré varias iglesias, que diría el panoli de la Segunda Persona: porque si bien el susodicho Roque no llega a ser isósceles, es angular, gran angular, me atrevería a decir, y ya tiene dos cargos públicos. También enfoco a menudo a ver si EU proclama de una vez la República, pero no hay manera, que no sé qué les pasa. De Julio de España tampoco tengo muchas noticias: ¿le han declarado ya Patrimonio de la Humanidad?
Lo que me parece más raro de todo es lo de la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas, insigne caterva de iluminados y abajofirmantes que ayudé a formar, que menuda tribu… Me he enterado que han montado un festejo que dura Quince días, o sea, el doble de la Semana Santa, lo que ha sentado muy mal en según que divinos ambientes. Eso va a ser cosa del pesado de Manolo Alcaraz, que es que, el pobre, como fue Delegado de Cultura de la Gestora de Hogueras, se quedó con estos tics. Y seguro que tiene por ahí mareados a Mario Serra, que debe estar a punto de jubilársele, y a Miguel Ángel Pérez Oca… Miguel Ángel, oye, que te mandan recuerdos Giordi Bruno y Nico Copérnico.
Y ahora sí, por fin, dichas estas cosas, he de ponerme serio. Porque, al fin, he llegado al meollo y causa de esta misiva: ¿a quién cojones se le ha ocurrido inventar un Premio con mi nombre y profesarme homenajes? Os lo permito por lo que os lo permito, que ya queda dicho que me han desaconsejado fervientemente asustar con mis espectrales poderes. Y hasta os lo perdono porque habéis elegido “Bellea del Distrito Adrián López” a la Cáceres, manda huevos. En fin, no solo os lo perdono por esta vez sino que hasta he de deciros que un poco de ilusión me hace. Bueno, bastante ilusión; pero porque sois vosotros, puñetas.
Que sepáis que en este mismo momento Caruso se ha puesto a cantar el Som fills del poble y Virgilio, que estaba por aquí de guía turístico, según acostumbra, se ha vuelto espantado a la mitología. Dicho lo cual, sólo me falta dirigir unas palabras a la galardonada: Ángeles, chica, tú hazte la despistada, y si se ponen muy fastidiosos, métete en la jaula con el tigre del vecino.
Voy a ir terminando, que mañana quiero madrugar para ir a ver el Dos de Mayo, aunque Abraham insiste mucho en que le enseñemos una corrida de toros. Que sepáis que me acuerdo mucho de vosotros y vosotras y de los buenos ratos pasados diciendo barbaridades, de lo que me alegro, porque ha resultado que los bárbaros son unos chicos majísimos. Y que, eso, que perseveréis en ser palizas hasta la extenuación: son méritos que se acumulan y que luego sirven bastante aquí para la promoción interna. Os lo digo yo que, tras haber visitado el cielo, he alcanzado la dichosa estancia en el Purgatorio. Y os lo digo porque el otro día me encontré con el Jefe, que esta vez iba disfrazado de Camps, que parecía una mojama con fiebre, y le pregunté por Alicante y me dijo que no acaba como Sodoma y Gomorra por algunos justos que la justifican. Y entonces me acordé de vosotros.
Para lo que gustéis mandar, aquí sigo, y por muchos años.
Vuestro afectísimo, Adrián López, purgante del Cuerpo de Telégrafos.

Postdata: podéis poner mi firma en el próximo manifiesto.

miércoles, 14 de mayo de 2008

ECONOMIA DE ALICANTE: ELEMENTOS PARA UN DEBATE

Josep-Antoni Ybarra
Catedrático de Economía Aplicada y Política Económica - UA
Presidente de la Asociación Valenciana de Ciencia Regional
Miembro de la PIC - Alicante


Muchas veces la economía pasa por ser lo que todo el mundo sabe, pero que poca gente comenta, el secreto a voces que nadie quiere manifestar, el misterio que todos conocen, pero que su protagonista trata de disimular o de ocultar. Quizás hablando de la ciudad de Alicante, de la economía de la ciudad de Alicante, la cosa se agudiza aún más. ¿Qué es Alicante económicamente? ¿Cómo sobrevive su gente? ¿Qué proyectos tienen? ¿Qué planes puede desarrollar? Pocas veces se han visto reflejadas en algún lugar respuestas claras al respecto. Se dice, se huele, se comenta… que Alicante es una ciudad tranquila, docil, apacible, con muchas facultades, el centro de lo que podría ser la California del Mediterráneo (una ciudad como San Francisco o Los Angeles)… que su gente vive, deja vivir y sabe cómo hacerlo…. Todo ello, simplemente, ratifica el hecho, Alicante vive, pero ¿de qué vive?, ¿cómo logra hacerlo?, ¿se puede pensar con un mínimo de previsión sobre su futuro? Estas preguntas exigen que se plantee un mínimo debate sobre la cara oculta y callada de una ciudad bulliciosa y tantas veces transgresora. Se plantea aquí una mínima reflexión del quehacer diario de sus ciudadanos y de las perspectivas que sus dirigentes pueden tener al respecto. El objeto es abrir un pequeño debate sobre esa cara oculta que es la economía en la ciudad de Alicante, que todo el mundo conoce pero que pocos se atreven a ponerle rostro.


LA CIUDAD Y EL MAR
Se parte de la idea de que Alicante es una ciudad de más de 300.000 habitantes volcada al mar; estos son hechos objetivos. Pero, a pesar de destacar su ubicación geográfica, cabe preguntar ¿Alicante es una ciudad marítima? Naturalmente; no se puede negar su proximidad al mar; sin embargo, inmediatamente cabe advertir que su vocación marítima está muy mermada. Basta recorrer mínimamente sus calles y no veremos ninguna actividad marinera destacable. Pocos lugares hay en la ciudad que hagan referencia a actividades pesqueras, navales, portuarias,… la “aristocracia del bacallar” que hizo sonar y brillar a la ciudad de Alicante en otros momentos por su comercio marítimo con los productos del salazón, de los vinos o de las uvas pasas, se ha extinguido; de aquella tradición sólo quedan nombres ilustres dedicados hoy a otros menesteres; la aristocracia comercial portuaria ha desaparecido dejando paso a otro tipo de aristócratas interesados ahora en la compraventa de suelo y de sol. Quizás sea éste el hecho económico más destacable de la historia reciente de Alicante: la pérdida del patrimonio económico histórico. Alicante aparece como una ciudad sin historia económica, sin patrimonio, con la necesidad de buscar un nuevo horizonte, una nueva identidad económica que le cuesta encontrar. ¿Por dónde ha ido su rumbo económico? ¿Cuál es esa nueva identidad?

El mar que tiene próximo Alicante es un recurso generoso: ésa ha sido su ventaja y su suerte. En este mar, ahora ya casi vacío de peces, tampoco se generan actividades de comercio como antaño, no hay trabajos relacionados con temas marinos (investigación, desarrollos, astilleros)…. pero sí ha tenido suelo junto a sus playas. Esto es lo que Alicante ha visto en el mar que tiene: actividad constructora y turística; y así se ha convertido en una “ciudad turística”. La ciudad es un gran oferente de suelo, apartamentos, habitáculos, servicios y negocios, relacionados con las vacaciones turísticas. Sí, decimos bien, vinculada a las vacaciones turísticas que representan los 2-3 meses estivales y los 4-6 puentes anuales que se llena de mesetarios de Madrid, de Albacete o de Navarra, y que en lugar de estar en Moratalaz, Aluche o Tafalla, vienen a pasar esos dias a su “nuevo barrio situado en Alicante”: la playa de San Juan de Alicante. En este nuevo barrio la gente viene de vacaciones y repite porque tiene un apartamento al que le tiene que ser fiel -¡qué remedio, con la hipoteca que está pagando!-, que le permite salir de la rutina de una gran ciudad y un clima más duro, metiéndose entonces en un entramado con ruido contínuo provocado por las motos, los muchos perros y los noctámbulos y constantes fuegos artificiales que impiden tener un descanso regular, con suciedad en las aceras y en los portales; barrio abigarrado, incómodo para salir siquiera a comprar a un Mercadona que tiene en la misma esquina. Pasadas esas fechas, la ciudad turística se vacía, no existe, de la misma manera que no existe para el resto de ciudadanos de Alicante durante todo el año. Nadie de los residentes fijos de la ciudad de Alicante se atrevería a decir que esos veraneantes son alicantinos como los que residen todo el año. Y así lo piensan también los que pueden tener alguna responsabilidad en su administración y gobierno. Alicante como ciudad turística es una aglomeración sin valor urbanístico, paisajístico, cultural, medioambiental, sin valor añadido alguno más que la playa y el sol, pero que sin embargo permite vivir a un volumen de gente que habita de forma fija en la ciudad de Alicante por los servicios que prestan a otro volumen de gente que habita irregularmente en este espacio.

Paralelamente habría una actividad relacionada con el mar que ahora sí tendría un cierto valor añadido potencial en tanto que así lo requiere, pero que, sin embargo, hoy es muy limitada, dada la escasa oferta de actividad turística y cultural que Alicante proporciona para que pueda representar algún peso. Nos referimos a las actividades relacionadas con los cruceros y el puerto. El puerto se ha convertido en un elemento privativo para aquellos que poseen barcos y yates. La actividad económica que se deriva del puerto se reduce a poco más que hacer de atracadero para los cruceros en tránsito y los barcos autónomos, que hacen ostentación del capital de sus dueños según los metros de eslora que tengan. El valor comercial del puerto cada vez más mermado debido al poco flujo comercial que capta de las actividades y productos de su entorno productivo. Por ello, el puerto de Alicante se ha convertido en algo que pudiendo ser un bien común abierto al mundo ha pasado a ser un simple paseadero -que no paseo- para la mayoría de los ciudadanos. Los cruceros, por su parte, ¿qué tienen más allá de la fachada marítima de Alicante con su Castillo? ¿qué les ofrece Alicante? Quizás aquí exista un potencial desarrollo de actividades de algún valor añadido relacionado con el mar, las tecnologías nauticas y/o los servicios turísticos de cierto nivel. ¿Quién se preocupa de su formación y de su potenciación? La salida de la Volvo Ocean Race vendría a resumir la relación de Alicante con su mar y con su puerto: hoy, tal y como se plantea, es una cuestión de imagen, de alarde y de presuntuosidad, pero nada más. Sin embargo, ¿por qué no entender que la actividad relacionada con el mar podría ir más allá de la exhibición?


LA CIUDAD CAPITALINA Y EL AREA METROPOLITANA
Junto a su condición marinera, una segunda identidad de la ciudad de Alicante le viene dada por su capitalidad. ¿Capital de qué? Capital de su provincia, de su administración. Es cierto. Pero ello no pasa de eso, de ser una capital administrativa, de nombre y título. La verdadera capitalidad económica –y su posible impacto económico- en ningún momento le es reconocida a pesar de ser la capital administrativa provincial. Ninguna de las grandes ciudades de la provincia la identifica por su status capitalino más que por la centralidad de algunos de sus servicios administrativos -muchos de ellos ya obsoletos a partir de la extensión de las nuevas tecnologías-. Hoy, Alicante está muy lejos de ofrecer servicios capitalinos que tengan impacto alguno de tipo económico. El rango comercial que pudo tener en algún otro momento atendiendo a sus características mercadologicas diferenciadas, por el volumen de población y por la localización de actividades exclusivas que buscaran la centralidad, en este momento no es destacable. Es cierto también que algunos servicios centrales de carácter provincial aún permanecen (sedes de centros financieros, delegaciones y sucursales administrativas), cumpliendo funciones cada vez menos relevantes. La previsión que se advierte al respecto es que cada vez se está perdiendo la relevancia de esa función. El ejemplo lo encontramos al comprobar cómo la centralidad que representaba la figura de un centro como pueda ser el Corte Inglés, auténtico lugar central en una jerarquía comercial, verdadero paseadero provincial, va perdiendo esa función al ser sustituido por otros centros localizados en cada una de las diferentes comarcas, así como por los otros dos centros de atracción comercial como son Murcia y, en menor medida, Elx (con su nuevo Corte Ingles).

Al margen de esta pérdida de rango en lo que respecta a las funciones administrativas y comerciales, cabría pensar que puedan aparecer en la ciudad de Alicante nuevas funciones de servicio de mayor especialización, derivadas de ser el mayor centro poblacional de la provincia. Servicios de alto rango en la economía del conocimiento, de mayor valor añadido, aquellos que podrían distinguir y reconocer la capitalidad de la ciudad por la mayor demanda o por una demanda más especializada (servicios sanitarios, tecnológicos, profesionales). Simplemente esto es una cuestión de previsión lógica, una especulación por nuestra parte. De hecho, no aparecen suficientemente claros, aún hoy, estos servicios. ¿Quizás en un futuro? Quizás. Sin embargo, las casualidades son poco previsibles en economía; las actividades derivadas de decretos/leyes y de ordeno y mando, además de ser propias de otros momentos y regímenes, casi siempre dan resultados contrarios a los esperados. La economía del conocimiento no funciona en base a reales decretos, así como la economía de servicios, los parques tecnológicos o los barrios científicos. El conocimiento también tiene jerarquía, no se adquiere por ciencia infusa, a base de dinero o dictaminando decretos; hay que trabajarlo, fomentarlo, relacionarlo; su desarrollo no es simple cuestión de buen clima y buenos equipamientos. Hace falta masa crítica, demanda, voluntad, capital financiero -asunción de riesgos- y capital social. ¿Existen estos ingredientes en Alicante? Vayamos a verlo; hoy no, quizás mañana, pero, sobre todo, habrá que trabajárselo.

Otro tanto tenemos con el hecho de “la real y no formal” área metropolitana de Alicante y la funcionalidad económica que de ella se espera. Es curioso que se mira justamente al lado contrario de donde está funcionando esa área metropolitana. ¿Por qué? Porque el área metropolitana real está mirando al norte de la ciudad; hacia Sant Vicent-Mutxamel-Sant Joan-El Campello, con toda su área de influencia. En ese espacio es donde se genera diariamente el flujo de personas y mercancias entre unos lugares y otros, donde se necesitan conexiones mayores, donde existe una complementariedad manifiesta de funciones urbanas, donde se precisan actuaciones y programas explícitos para mejorar sus infraestructuras y sus servicios. Y sin embargo, parece que el problema está al mirar hacia el sur, hacia Elx, e incluso más allá, hacia Santa Pola, como si de ello dependiera el futuro. Lo sensato es acompañar ordenadamente el proceso natural que existe de expansión y complementariedad entre el área urbana de Alicante y su entorno metropolitano real (que no decretado ni impuesto). Otra cosa sería primar otros intereses. ¿Esas otras actuaciones y propuestas son legítimas? Vayamos a analizarlas siempre que se expliciten. Pero lo que no puede ser es que bajo la excusa y la presión del ahogamiento de la dimensión de Alicante y la oportunidad que significaría el generar un área metropolitana, se primen elementos artificiales y privados que vengan a representar un coste a la colectividad, cuando en realidad las necesidades inmediatas y próximas de esa colectividad no están cubiertas.


LA CIUDAD, LA ACTIVIDAD, LA EMPRESA Y EL TRABAJO DIARIO
Y mientras debaten los responsables y los gestores de la ciudad entre la representación que van a tener en la Volvo Ocean Race, y el cómo y quién se paga un plan para diseñar la futura área metropolitana, la gente de la calle vive y trabaja. Pero de qué, cómo, en qué tipo de actividades y empresas.

Por poco que se sondee aparece la idea de que Alicante es una ciudad de servicios. En principio cabe pensar que no se está equivocado; es verdad. ¿Pero qué servicio presta?, ¿cómo es ese servicio? ¿a quién se presta? Y aquí el tema empieza a tener cierta gracia. Por un lado, los servicios son los de carácter público: enseñanza, sanitarios, administrativos. Aparece así una primera ciudad: la funcionarial; una ciudad despreocupada del resto, la cual fija su atención en su propia carrera administrativa. Sus aspiraciones, sus preocupaciones, sus miedos y sus esperanzas se encuentran en la esfera de la Generalitat y/o de alguna de las parcelas de la administración del Estado. Para esta ciudad las preocupaciones económicas de cambio, innovación, competitividad, mejora, diversificación, especialización, rentabilidad, calidad, etc., la cogeen un poco de refilón. No son sus preocupaciones. La economía real de esta ciudad funcionarial se limita a la rutina, sin mayores aspiraciones ni recelos.

Junto a esta ciudad tenemos otra bastante diferente, la de los servicios privados. Una segunda ciudad hecha de dos tipos de empresas: las muy pequeñas, que no tienen más de dos empleados (generalmente compuesta por el titular y algún familiar próximo), que vienen a ser la mitad de todas las empresas comerciales y de servicios que hay en Alicante, y, por otro lado, un conjunto de empresas de alrededor de 50-70 empleados, cuya dedicación se relaciona con la distribución. Aquellas pequeñas tiendas y pequeños negocios, representan una de cada cuatro empresas que hay en Alicante. Estas empresas comerciales y de servicios no producen nada, tan solo venden: automóviles, comestibles, muebles, todo tipo de objetos, suministran cosas, ofrecen útiles y herramientas. De entre todas destaca que las dos mayores empresas comerciales de Alicante sean distribuidoras; una de plátanos y otra de material de ferretería (con más de 500 empleados cada una de ellas). Las necesidades de esta ciudad de servicios comerciales (sus empresas y su trabajo) no pasan por renovar sus estructuras de comunicación, sus planes formativos o su mano de obra. No son éstas sus aspiraciones y necesidades. Quizás sus necesidades estén en la renovación y el equipamiento urbanistico, la trama comercial del centro de Alicante. La familia de comerciantes autónomos, que logró sobrevivir durante tanto tiempo dando servicios a Alicante, ahora se ve muy limitada por el despojo y el desalojo que están produciendo los grandes centros de distribución de lo que fue la función comercial y de relación del centro de la ciudad. ¿Se podría hacer algo diferente? Seguro. Pero es evidente que la política y la orientación sirven para algo, y ello no es precisamente la función que están haciendo algunos poderes públicos favorecedores de la proliferación de las grandes superficies. Cabe apreciar igualmente qué cualificación de ciudad de servicios ofrece, advirtiendo que en su mayoría se trata de servicios comerciales de muy limitada cualificación.

Unido a estos servicios privados, comerciales en su gran mayoría, también hay un volumen considerable de servicios que podrían tener la consideración de quasi públicos -distribución de aguas, sanitarios, médicos, transporte público, electricidad, farmacéuticos, ambulancias, funerarios, limpieza-, la gran mayoría servicios cautivos para los consumidores. Su volumen de actividad y empleo representan un volumen nada despreciable en la actividad local. Sin embargo, al margen de esta importancia, este tipo de actividades no vienen a ejercer ningun efecto añadido y de cualificación sobre la ciudad. ¿Alguien distinguiría a la ciudad de Alicante por estos servicios? Son servicios necesarios, y se podría discutir sobre su calidad y su funcionamiento, pero nada más.

Junto al negocio comercial que siempre ha distinguido a Alicante y a este otro servicio quasi público, el otro establecimiento de servicio que más abunda -quizás haya ahora que hablar en pasado- es la inmobiliaria. Estas inmobiliarias, junto con el servicio a la empresa -los ejecutivos independientes- representan el 33% de todas las actividades empresariales existentes en Alicante; más de 2500 empresas entre inmobiliarias y ejecutivos independientes. ¿Qué empresas son estas? ¿Qué importancia tienen? Estas empresas, la gran mayoría -más de un 80%- con una dimensión que tampoco pasa de los dos empleados, nacidas al calor de la especulación urbanística, no tienen más objetivo que la intermediación en la venta de inmuebles. ¿Algún valor añadido en su actividad?, ¿se distingue por algo su servicio? Alicante se presenta así como la ciudad de los autónomos, pero sin valor añadido. Es dificil proyectar una ciudad sobre esta base económica, una ciudad en la que la expectativa económica se reduce a la intermediación inmobiliaria. Sin embargo, es lo que se ha cultivado durante un cierto tiempo; y es hora de recoger la cosecha que se ha sembrado.

Y siguiendo con esta necesidad de no olvidar lo que se ha hecho en estos últmos años, está el tema de la construcción. La construcción, ese gran motor de la actividad económica de los últimos años, ha significado para la ciudad de Alicante el 20 % de su ocupación activa. Destaca que la empresa privada de mayor volumen de empleo en Alicante es de construcción: Grupo Civica (Ortiz e Hijos) con más de 1500 obreros directos bajo sus órdenes, más lo que ello significa de forma indirecta y relacionada; contratas, subcontratas, empresas dependientes, actividades complementarias, etc.; todo un imperio; es la empresa de mayor arrastre financiero y laboral de toda la ciudad. A ello hay que añadir un pequeño ejército de pequeños autónomos -los chapuzas- que con una dimensión diminuta, nutridos en gran parte de mano de obra inmigrante -sin papeles- ha hecho esas pequeñas reformas caseras a las que tan aficionados han sido muchos de los alicantinos -había que renovarse los baños, la cocina, el cuarto de los niños, etc., cada poco tiempo-. Estas pequeñas empresas de chapuzas representan el 40% de las empresas de la construcción de Alicante. ¡Dificil reconversión la que se avecina!

Y ya, por fin, encontramos a un grupo de actividades que quizás son las que podrían definir el futuro de Alicante. Actividades relacionadas con la función de especialización que podría representar Alicante en el conjunto territorial -provincial y nacional-. Nos referimos a los servicios técnicos de rango superior y especializado. Aquí ya hay experiencias, ya se encuentran empresas y mano de obra en el campo de la informática, de aparatos relacionados con la sanidad, con la propia sanidad. Es cosa de articular mecanismos para que el futuro tenga un acomodo en relación con aquello que ya ha comenzado y que tiene ciertas posibilidades.


LA CIUDAD Y SUS AGENTES ECONOMICOS Y SOCIALES
Tal y como vemos, la ciudad de Alicante es un gran puzzle, una matrioska -esa muñeca rusa de la que salen muchas otras-, eso sí, con la peculiaridad alicantina: cada pieza es independiente del resto. Existen 4 ó 5 ciudades en Alicante: la turística, la funcionarial, la de los autónomos, la comercial, la especuladora, la inmigrante, etc. Eso es la ciudad de Alicante económicamente hablando, un sinfín de ciudades que viven de espaldas las unas a las otras, sin complementarse, sin encajar mucho una con otra, cuyas aspiraciones son diferentes, y sus necesidades tienen poco que ver entre sí. Poca cohesión social, poca identidad cultural, poca perspectiva común. ¿Cómo trabajar entonces por un futuro? Éste es el gran reto que, hoy por hoy, no está despejado. Y en relación con este reto, es triste que el futuro se tenga que decidir por un concurso de ideas, como se está haciendo.

Los dirigentes políticos, con el visto bueno de la mayoría de los agentes económicos y sociales, se han puesto a la tarea de debatir sobre un concurso de ideas, que plantee cuál va a ser el futuro que nos aguarda. ¡Patético! Aquellos políticos que presumían de tener un sinfín de soluciones antes de ayer, hoy, ya no solo están sin ideas, sino que están dispuestos a pagar por aquellas ideas que nunca tuvieron. Recientemente, la mejor propuesta del Presidente de la Comunidad Valenciana para Alicante y su provincia fue plantear un concurso de ideas para ver qué se hacía; y el resto de fuerzas y de agentes, a lo sumo, le matizó la propuesta advirtiendo quién y cómo podría hacerlo mejor. ¡Triste! Pero lo malo no es eso sólo, sino que los agentes sociales y económicos se pelean por capitanear unas propuestas que ni siquiera saben cuáles son en tanto que ni siquiera se han planteado aún. ¿Qué es lo que representan?, ¿a quien? Y mientras tanto, la ciudad queda muda y sin ideas.

domingo, 11 de mayo de 2008

Clausura de las jornadas de Medioambiente Urbano


Os mostramos la foto de la Clausura de las Jornadas de Medioambiente Urbano que tuvieron como asistentes a
D. Ramon Rizo; Director Territorial de Medio Ambiente de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda.
Dña. Maria Antonia Fita; Jefa de Ordenacion de Formacion Profesional de la Conselleria de Educacion, Universidades, Ciencia y Política Linguistica.
D. Carlos Navas; Director del IES Canastell de San Vicente del Raspeig.
D.Francisco Pérez; Biologo de la Concejalia de Medio Ambiente del Ayuntamiento de San Vicente y Director de la OIMA Municipal,
D. Joaquin Rico; Director Tecnico de LOKÍMICA S.A.
Estas Jornadas han sido Organizadas por el Departamento de Sanidad del IES Canastell de San Vicente del Raspeig e inscritas en la Quincena de la Ciudad organizadas por la PIC. Y han sido todo un exito de participacion tanto de alumnos como de autoridades. Asimismo los acuerdos previstos hacen barajar muchas posibilidades para el futuro en materia de colaboracion entre el instituto y estos organismos

sábado, 3 de mayo de 2008

Quincena de la Ciudad



Lunes, 5 de mayo.-
-Conferencia: Alicante en el escenario del Cambio Global.-
Jorge Olcina Cantos.- 20,15 h. en Sede Universitaria (Ramón y Cajal, 4).
-II Jornadas sobre medio ambiente urbano.- 10,00 h. Conferencia inaugural. 10,30 h. Comunicaciones. 12,30 h. Comunicaciones. En Sede Universitaria.